
Así denominó Einstein en 1931 la idea de introducir en unas ecuaciones de su Teoría general de la Relatividad lo que se conoce con el nombre de constante cosmológica.
Con la Teoría general de la Relatividad había renacido el interés por la Cosmología o estudio del universo en su conjunto. Newton había propuesto un modelo de universo que era infinito y estático. En él había estrellas por todas partes y las fuerzas entre ellas se compensaban y el universo permanecía estático.
A Einstein no le satisfacía la idea de un universo infinito pero sí la segunda de un universo estático. De sus ecuaciones podría obtener el radio de un modelo de universo cerrado, elíptico o esférico. Pero si aceptaba que era finito y mantenía la condición de ser estático, las fuerzas atractivas harían que las estrellas colapsaran unas con otras.
Necesitaba una fuerza repulsiva que contrarrestara esa fuerza atractiva. Y ese fue el término que añadió: la constante cosmológica. Un ejemplo sencillo para entender un poco la idea de lo que se está diciendo sería pensar en un globo hinchado con aire. El efecto que produce el aire (evitar que unas partes del globo choquen con otras) sería la función que realizaría la constante cosmológica. Si no hubiera aire en el globo, unas partes colapsarían con otras
Pero en 1931 Hubble descubre su ley (véase el artículo “El fin del universo”) y Einstein después de visitarlo en 1931 sale tan convencido de la expansión del universo, que no duda en lamentar la introducción de su término cosmológico:
“Si, cuando se estableció la Teoría de la Relatividad general, hubiese sido ya descubierta la expansión del universo, jamás se habría llegado a la introducción del término cosmológico”.
Efectivamente, como ya decíamos en el artículo mencionado (“El fin del universo”), no hace falta postular la existencia de una fuerza adicional para evitar el colapso del universo si este se halla en expansión, al menos mientras se encuentre en esa situación.
Parece natural pensar que esa expansión del universo se produzca cada vez con menor velocidad, a medida que vayan actuando las fuerzas gravitatorias de frenado. Pero, al medir esa velocidad, la sorpresa ha sido que, no sólo, no está disminuyendo sino aumentando. Y aquí es donde muchos cosmólogos han pensado en reivindicar la constante cosmológica de Einstein. Proporcionaría una fuerza repulsiva adicional que, unida a la expansión del universo, provocaría una aceleración de la expansión del universo. También se ha postulado la posible existencia de lo que se ha denominado energía oscura (dark energy) que ejercería una presión negativa y una fuerza repulsiva con el mismo objeto.
En definitiva, ¿es posible que hasta cuando Einstein creía que se equivocaba, acertara? Pues esta es la opinión de los cosmólogos actuales.
Con la Teoría general de la Relatividad había renacido el interés por la Cosmología o estudio del universo en su conjunto. Newton había propuesto un modelo de universo que era infinito y estático. En él había estrellas por todas partes y las fuerzas entre ellas se compensaban y el universo permanecía estático.
A Einstein no le satisfacía la idea de un universo infinito pero sí la segunda de un universo estático. De sus ecuaciones podría obtener el radio de un modelo de universo cerrado, elíptico o esférico. Pero si aceptaba que era finito y mantenía la condición de ser estático, las fuerzas atractivas harían que las estrellas colapsaran unas con otras.
Necesitaba una fuerza repulsiva que contrarrestara esa fuerza atractiva. Y ese fue el término que añadió: la constante cosmológica. Un ejemplo sencillo para entender un poco la idea de lo que se está diciendo sería pensar en un globo hinchado con aire. El efecto que produce el aire (evitar que unas partes del globo choquen con otras) sería la función que realizaría la constante cosmológica. Si no hubiera aire en el globo, unas partes colapsarían con otras
Pero en 1931 Hubble descubre su ley (véase el artículo “El fin del universo”) y Einstein después de visitarlo en 1931 sale tan convencido de la expansión del universo, que no duda en lamentar la introducción de su término cosmológico:
“Si, cuando se estableció la Teoría de la Relatividad general, hubiese sido ya descubierta la expansión del universo, jamás se habría llegado a la introducción del término cosmológico”.
Efectivamente, como ya decíamos en el artículo mencionado (“El fin del universo”), no hace falta postular la existencia de una fuerza adicional para evitar el colapso del universo si este se halla en expansión, al menos mientras se encuentre en esa situación.
Parece natural pensar que esa expansión del universo se produzca cada vez con menor velocidad, a medida que vayan actuando las fuerzas gravitatorias de frenado. Pero, al medir esa velocidad, la sorpresa ha sido que, no sólo, no está disminuyendo sino aumentando. Y aquí es donde muchos cosmólogos han pensado en reivindicar la constante cosmológica de Einstein. Proporcionaría una fuerza repulsiva adicional que, unida a la expansión del universo, provocaría una aceleración de la expansión del universo. También se ha postulado la posible existencia de lo que se ha denominado energía oscura (dark energy) que ejercería una presión negativa y una fuerza repulsiva con el mismo objeto.
En definitiva, ¿es posible que hasta cuando Einstein creía que se equivocaba, acertara? Pues esta es la opinión de los cosmólogos actuales.
Esta información a sido constratada entre mis conocimientos de este error y un artículo de internet:http://blogs.20minutos.es/ciencia/post/2008/08/26/la-peor-idea-einstein.

1 comentario:
Buenas,he querido subir este artículo para daros la siguiente conclusión:Por muy inteligente que seamos y por muchos conocimientos que tengamos siempre tendremos nuestros fallos; más o menos pero los tendremos.
Hablando de Albert Einstein...para mí este hombre es uno de los mejores científicos que han existido; te preguntaras ¿ por qué dice es y no fue ? porque yo pienso que todos los que estudiamos ciencias puras y de verdad lo sentimos damos las gracias día a día por habernos aportados esas teorías y también por otra parte en todo el mundo se están utilizando sus formulas sus teorías,etc.
Para terminar me gustaría decir que no debemos darle tanta importancia a los personajes de la TV ni a los famosos sino a personas que han hecho que avancemos día a día y que como muy pocos recursos como en el caso de Galileo Galilei ( el cual solo poseia un telescopio rudimentario ) han llegado muy lejos.
Muchas gracias.
Att. Cheito
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